domingo, 24 de noviembre de 2019

Avilés - Muros de Nalón

Saliendo de Avilés, creo que el final de etapa ideal de es El Pitu (27 km), por unos motivos que diré en su momento, pero tengo que advertir que hay muy pocas plazas en su único albergue de peregrinos, por lo que muy pocos podrán hacerla, salvo que se busque un alojamiento alternativo no tan económico. Por lo tanto, voy a recomendar como opción más realista dormir en Muros de Nalón (23 km), que tiene algunos albergues privados.

El perfil de la etapa es ondulado, pero no excesivamente duro. Cuando salí de Avilés, el día estuvo muy gris y no me salieron bien las fotos por falta de luz, así que recurro a fotos de internet, excepto la última, en la que tuve algo más de suerte.

Fuente: Eroski

El primer tramo de la etapa, hasta Piedras Blancas, es algo soso, aunque nos permite despedirnos del precioso casco histórico de Avilés. Después de andar algo menos de tres kilómetros, en una zona residencial llamada Campo del Conde, hay que tomar una elección: girar a la izquierda o a la derecha. Por la izquierda es el Camino oficial que, además, es más corto. Por la derecha, puede irse a la localidad de Salinas, que permite disfrutar del mar, aunque haciendo algo más de dos kilómetros de propina.

Fuente: elcaminodesantiagodesdeasturias.blogspot.com

Silueta de Salinas


En este tramo, es conveniente reponer fuerzas en Piedras Blancas (o en Salinas, si se desea hacer este desvío), pues después hay un largo trecho de 12 km sin servicios.

Una vez que se sale de Piedras Blancas, el Camino mejora y puede disfrutarse de un tramo agradable por el bosque hasta llegar a Santiago del Monte, un pueblo sin servicios con una bonita iglesia parroquial, situada junto a un castaño centenario.



Tras abandonar este pueblo, nos adentramos de nuevo en un bosque de eucaliptos, que recorremos durante poco más de 5 kilómetros para llegar al siguiente pueblo, también sin servicios, que es El Castillo, desde donde pueden disfrutarse de buenas vistas al castillo de San Martín que le da nombre y a la Ría del Nalón.


Un kilómetro más allá está Soto del Barco, en donde resulta casi obligatorio parar en alguno de sus bares y, si se quiere, se puede pasar la noche en un hotel de cuatro estrellas ubicado en el Palacio de la Magdalena.

La salida de Soto del Barco resulta, en mi opinión, bastante ingrata, porque hay que caminar unos 2,5 km por una carretera y pasar un puente sobre el Nalón por un estrecho e incómodo paso entre la barandilla y un quitamiedos.



No mucho después, podemos huír de la carretera pagando el peaje de una fuerte subida para llegar a Muros de Nalón, localidad de algo más de mil habitantes y final de etapa para muchos peregrinos. Además de la playa, para lo que hay que andar unos 2 km, son dos los principales atractivos de Muros de Nalón: en primer lugar, la plaza del Marqués de Muros, en donde se encuentra el Ayuntamiento, la iglesia y algunas casas populares y, en segundo y principal lugar, el palacio de Valdecarzana y Vallehermoso, del siglo XV.





Saludos cordiales y buen Camino,

domingo, 21 de julio de 2019

Oviedo/Uvieu - Avilés

Como se dice en la descripción, este blog no pretende ser un diario de viaje (hay muchos en la red) ni una guía del Camino, que las hay excelentes (Gronze, Anaya o Buen Camino), sino que nació para tratar de qué ver y hacer en las etapas del Camino, poniendo especial atención al patrimonio natural o artístico. Por lo tanto, voy a hacer unas pinceladas de esta etapa, de unos 29 km, que no tiene mucho que comentar, para centrarme más en Avilés, una ciudad que sorprende muy agradablemente a los que la visitan, por su precioso casco medieval.

Típicos soportales de Avilés

Para los peregrinos, los momentos más ingratos suelen ser las entradas y salidas de las ciudades, salvo algunas excepciones, como las deliciosas entradas de Pamplona y Burgos (por la variante no oficial de Fuentes Blancas), la salida de Vitoria o la entrada y salida de San Sebastián. En este caso, salimos de una ciudad y entramos en otra, lo que hace que sea una etapa bastante pesada, aunque con un final feliz y algunos tramos agradables.

Lo bueno de la salida es que podemos ver una vez más la Catedral del Salvador y la fuente de Foncalada, de las que hablé en la anterior entrada. Después de abandonar Oviedo, la etapa transcurre por carreteras locales hasta llegar a Posada de Llanera, un pueblo de algo más de tres mil habitantes que, el primer fin de semana de julio, celebra una interesante fiesta de interés turístico regional, en la que se hace representación teatral de un hecho histórico: una sublevación de la población contra los abusos del obispo. Pongo un enlace que recomiendo visitar: Perxuraos (excomulgados).

Tras salir de Posada, tiene lugar el tramo más agradable de la etapa: la subida y bajada al Alto de Miranda y, a partir de ahí, los últimos 8 km son una tortura en la que hay que caminar por una acera junto a una carretera.

Pero, como he dicho, esta etapa tiene final feliz, pues Avilés tiene mucho para ver. En primer lugar, tiene un magnífico casco histórico que fue declarado en 1955 Conjunto Histórico-Artístico. El corazón del centro está en la Plaza de España, en donde se encuentra el Ayuntamiento (s. XVII) y el Palacio de Ferrera, de estilo barroco (s. XVII), que hoy es un hotel de cinco estrellas.

 Ayuntamiento
Palacio de Ferrera

Además de esta plaza, el centro histórico cuenta con un conjunto de calles peatonales con preciosos soportales, como las calles Galiana y Rivero. Además de sus soportales, en el centro puede disfrutarse de varias iglesias, palacios y casas blasonadas.
 Iglesia de San Nicolás de Bari (gótico, s. XIV)
 Iglesia de los Padres Franciscanos (románica, s. XII)
 Iglesia de Sabugo (románica, s. XIII)
Palacio de Camposagrado (barroco, s. XVII)

También en el centro, aunque no estrictamente en el centro histórico, hay edificios señoriales más modernos, de principios del s. XX, pero que también merecen la pena, como el teatro Palacio Valdés o el Palacio Balsera (actualmente el Conservatorio de Música), además de la iglesia neogótica de Santo Tomás de Canterbury o de Sabugo.

 Teatro Palacio Valdés
Palacio de Balsera
Iglesia de Santo Tomás de Canterbury o de Sabugo

Además de visitar la arquitectura del centro histórico, para relajarse, recomiendo dos parques: el de Ferrera y el del Muelle. El primero de ellos, situado en pleno centro, es mucho más grande. Es un gran parque de estilo inglés que pertenecía a los marqueses de Ferrera, pero que, afortunadamente para los avilesinos y visitantes, pasó a ser un parque público en 1976. El Parque del Muelle es de tamaño más bien mediano, pero es agradable para descansar e interesante por sus estatuas, como la de la Foca o la de Pedro Menéndez de Avilés, que fue el primer Adelantado de Florida.


Parque de Ferrera
Parque del Muelle

Por último, pero no menos importante, recomiendo encarecidamente visitar el Centro Niemeyer, una donación que hizo el célebre arquitecto Oscar Niemeyer (1907-2012) con motivo del XXV aniversario de los Premios Príncipe/Princesa de Asturias, que obtuvo en 1989. Fue inaugurado en 2011.

Niemeyer, conocido especialmente por sus emblemáticos edificios de Brasilia, fue discípulo de Le Corbusier pero, a diferencia de su maestro, prefería la curva a la recta, como se ve claramente en esta obra, que consta de tres elementos: una cúpula, un auditorio en forma de ola y una torre. La cúpula y el auditorio están unidas por una pasarela ornamental que representa un río desde su nacimiento (la cúpula) hasta su desembocadura (el auditorio). La torre, por su parte, simboliza un árbol.



Su interior es muy interesante y representa la ideología comunista del autor. Por ejemplo, en el auditorio no hay palco ni anfiteatros y, en todo el suelo, hay una moqueta roja. Además, desde la torre hay magníficas vistas de la ciudad y su ría.

En definitiva, aunque la etapa Oviedo - Avilés es más bien pesada (y, según me han dicho algunos peregrinos, ocurre algo parecido con la Gijón - Avilés), tiene un final muy gratificante.

Saludos cordiales y buen Camino,

viernes, 19 de julio de 2019

Oviedo/Uvieu: encrucijada de caminos

Oviedo, capital del Principado de Asturias, es una encrucijada de Caminos: fin del Camino del Salvador (León - Oviedo), comienzo del Camino Primitivo y posible final de etapa del Camino de la Costa. Si se está haciendo el Camino del Norte, poco después de salir de Villaviciosa, las guías suelen proponer tres alternativas: 

a) Ir a Gijón y Avilés sin pasar por Oviedo.
b) Ir a Oviedo y continuar por el Camino Primitivo.
c) Ir a Oviedo y regresar al Camino de la Costa enlazando en Avilés.

A estas tres alternativas, si se quiere conocer las dos grandes ciudades asturianas, añado una cuarta opción: ir a Gijón y, al día siguiente, tomar el primer tren o autobús a Oviedo para luego regresar a Gijón o caminar a Avilés. En cualquier caso, desaconsejo la opción a) y recomiendo visitar Oviedo, que necesita dos días para conocerse bien. Aunque este blog no es de turismo y. tal y como he dicho varias veces, recomiendo siempre visitar las oficinas de turismo y no usar este blog como un sustituto de ellas, voy a dar unas breves pinceladas de lo que pueden visitar los peregrinos en Oviedo. Repito: breves, porque para hacer un reportaje completo de Oviedo necesitaría más de un artículo y decenas de fotos.

He viajado a Oviedo varias veces aunque solo una para hacer el Camino y siempre me sorprende encontrar hoteles a buen precio y una ciudad que no está masificada de turistas. Ignoro si es por la climatología (no es raro que llueva) o porque la gente desconoce que es una de las ciudades más bonitas de España (en mi novela, de la que se pueden leer los primeros capítulos en un enlace que hay a la derecha, digo por boca de uno de mis personajes que es una de mis ciudades favoritas), en las que los amantes del arte pueden encontrar desde monumentos prerrománicos hasta una colosal obra de Calatrava, uno de los mejores museos de Bellas Artes de España y una gran cantidad de esculturas urbanas.  

Una cosa que sorprende de Oviedo es la gran cantidad de calles peatonales (incluso para uno de Vitoria, que también tiene abundante zona peatonal), de bonitas fuentes ornamentales y de magníficas esculturas urbanas figurativas. Las esculturas más fotografiadas son, probablemente, las de la Regenta (cerca de la Catedral) y la de Woody Allen (en el Ensanche), pero hay muchas otras, como la Maternidad de Botero, Tino Casal, etc., que hacen que la ciudad sea un museo de escultura al aire libre.



Comenzando por el casco histórico, su monumento estrella es, sin duda, la Catedral gótica que, además de ser magnífica por fuera, guarda en su interior uno de los mejores retablos que hay en España, junto con los de Toledo y Sevilla.




Además, desde dentro puede accederse a la Cámara Santa, un edificio prerrománico en el que se encuentran varias reliquias (en las que yo no creo), siendo la más notable el Santo Sudario (un pañuelo con manchas de sangre que, dicen, cubrió la cara de Jesús) y, sobre todo, tres tesoros de orfebrería prerrománica: la Cruz de los Ángeles, la Cruz de la Victoria y la Caja de las Ágatas. Por la presencia del Santo Sudario, se dice que quien va a Santiago y no al Salvador, visita al lacayo e ignora al señor.

Arca Santa y el Santo Sudario
 Cruz de los Ángeles
 Cruz de la Victoria
 Caja de las Ágatas

Además de la Catedral, es necesario callejear por el resto del Casco Histórico. Aunque no tiene desperdicio, tengo especial debilidad por la Plaza de la Constitución  en donde está el Ayuntamiento y la iglesia de San Isidoro y la animada Plaza del Fontán aunque, insisto, recomiendo recorrerlo en su integridad, prestando atención a todas sus iglesias, casas, palacios, universidad y esculturas urbanas. Si el tiempo lo permite, recomiendo visitar su magnífico Museo de Bellas Artes, uno de los mejores de España que, además, es gratuito. Pongo como muestra un cuadro titulado Agosto, de un pintor vitoriano (Ignacio Díaz de Olano) que, aunque excelente, es poco conocido fuera de mi ciudad.





Oviedo también cuenta con monumentos prerrománicos que son Patrimonio de la Humanidad. A pocos minutos andando del centro podemos ver la Fuente de Foncalada (creo que el único monumento civil prerrománico) y la iglesia de San Julián de los Prados o Santullano que, además de ser bonita por fuera, cuenta con preciosas pinturas murales con motivos geométricos y edificios de la Jerusalén celestial, pero no con figuras humanas ni animales.




Ya bastante alejadas del centro, tenemos las famosísimas iglesias de Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, a las que se puede ir en autobús. Con tiempo, los peregrinos pueden subir andando los tres kilómetros de puerto del Alto del Naranco, en donde hay una gran estatua de un Cristo con los brazos abiertos.

 Santa María del Naranco
San Miguel de Lillo

También es una delicia pasear por el Ensanche de Oviedo, en el que podemos disfrutar del gran Campo de San Francisco y pasear por sus calles peatonales, en donde podemos ver el famoso Teatro Campoamor en donde se entregan los Premios Princesa de Asturias, aunque, en mi opinión, ese edificio no es especialmente bonito, grandes edificios señoriales y casas modernistas o de Art Déco.

Plaza de la Escandalera, con La Maternidad, de Botero
Culis Monumentalibus, cerca del Teatro Campoamor (izquierda de la foto)
Casas del Cuitu, en la calle Uría
Casas de la calle Uría. De este tipo, hay varias en el Ensanche
Casa de los Azulejos


Para finalizar este artículo, hago mías estas palabras de Woody Allen: "Oviedo es una ciudad deliciosa, exótica, bella, limpia, agradable, tranquila y peatonalizada; es como si no perteneciera a este mundo, como si no existiera... Oviedo es como un cuento de hadas".

Saludos cordiales y buen Camino,


jueves, 25 de abril de 2019

Un poco off topic. Solidaridad en el Camino (II)

Continuando con este tema, voy a comentar otras tres iniciativas, dos de ellas de gente de mi ciudad. Insisto en pedir a los lectores que, si conocen más iniciativas de este tipo, las comenten en los comentarios, valga la redundancia.

La primera de ellas se la debo a una veterana peregrina y amiga que escribe con el pseudónimo de Ara Peregrina. Se trata de una peregrinación en bicicleta de más de 5000 km desde Trondheim (Noruega) hasta Santiago realizada con la finalidad de concienciar sobre los trasplantes de riñón y fomentar el deporte. Los bicigrinos, Javi Aguirre y Esther García, residen en Durango y él ha sido trasplantado de riñón. En este viaje está previsto que impartan varias conferencias sobre la importancia de la donación.


Otra iniciativa parte de dos vitorianos: Jon Karla Bilbao y Jorge Romeo. En este caso, van a ir andando desde Roma a Santiago pagándose los gastos y recaudando dinero para la Asociación de daño cerebral adquirido de Álava (ATECE). El sistema de recaudación consiste en que, los que quieran, puedan apadrinar uno de los 2700 km que quieren hacer. La cantidad mínima por apadrinar un kilómetro es de 5 €, aunque puede pagarse más. Pongo el enlace para quién quiera colaborar.



Por último, tres vitorianos (Rubén Zulueta, José Ignacio Fernández y Miguel Ángel Guede), dos de ellos con distrofia muscular, van a ir desde Roncesvalles hasta Santiago en unas sillas de ruedas especiales con un doble propósito: recaudar dinero para la Fundación Isabel Gemio para la investigación de distrofias musculares y enfermedades raras y, también, elaborar una guía del Camino de Santiago para personas con discapacidad.

Sobre esta cuestión, existe una guía de 2004 que necesita una actualización y existen guías parciales, como una elaborada por COCEMFE acotada a Castilla y León. También existe una magnífica guía, pero en italiano y de pago, por lo que, aunque la idea de la guía no es original, hay algunos huecos para cubrir.


Un saludo cordial y buen Camino,



miércoles, 17 de abril de 2019

Un poco off topic. Solidaridad en el Camino (I)

Quienes han hecho el Camino de Santiago, saben que es una experiencia que puede cambiar mucho a las personas que lo hacen. Hoy quiero comentar algunas experiencias solidarias, que conozco. Si conocéis más, podéis comentarlo y las incluyo. Al final pongo enlaces a páginas de Facebook para ampliar información.

1. La más frecuente: Un Cami de Nassos (Un Camino de Narices), de Pelegri Jaume Oromi

Al menos una vez al año, un grupo de peregrinos encabezado por este veterano peregrino realiza algún tramo del Camino de Santiago con narices de payaso. ¿Motivo? Recaudar dinero para la ONG hermana Pallapupas, formada por payasos que se encargan de hacer reír a niños hospitalizados.

2. La más brava: Camino solidario con Cáritas, de Salvador Serra 

Este veterano peregrino catalán voluntario de Cáritas, recorrió entre octubre de 2017 y marzo de 2018 cerca de 4.000 km del Camino de Santiago con el objetivo de recaudar 6000€ para Cáritas.

3. La más graciosa: El oso perigroso

Todo comenzó cuando el joven peregrino Albert Aguiló, también catalán, que hizo el Camino de Santiago Francés desde Saint Jean de Pied de Port / Donibane Garazi y el epílogo a Fisterra, se encontró un oso de peluche en un cubo de basura y no se le ocurrió nada mejor que volver a casa andando, haciendo el Camino de retorno, con el oso en sus hombros con el objetivo solidario de regalar sonrisas.

Debido al éxito de las redes sociales, decidió crear una ONG que recauda ropa, juguetes y otros bienes para los refugiados del Mediterráneo: Smiles on the Way

Precisamente, estos días está involucrado en una campaña de recogida de ropa y otros bienes en Cataluña (más abajo pongo un enlace).

El primer acto, antes de crear la asociación, fue una recepción al oso perigroso (Santi) en Collbató, en las faldas de Montserrat, en donde se hicieron entrega de varios bienes. Me permito poner una foto mía con Santi en ese acto, en el que quise poner un granito de arena.



4. La más simple: La Fraternidad del Camino

Un servidor también quiso poner un granito de arena, aunque lo mío tiene menos mérito que lo anterior.

Lo mío consistió en escribir una novela de aventuras ambientada en el Camino de Santiago Francés y renunciar a mis derechos de autor en favor de ONGs, fundamentalmente Cáritas. En la parte derecha de este blog se pueden leer gratuitamente los primeros capítulos. 

Si conocéis más iniciativas de este tipo, con mucho gusto edito el artículo para ampliarlo. A continuación, pongo algunos enlaces para ampliar información:


Un saludo cordial y buen Camino

martes, 12 de febrero de 2019

Camino del Salvador


PEREGRINOS

Un ermitaño llamado Pelayo, observando resplandores misteriosos, descubre el “arca Marmárea” con los restos del Apóstol Santiago y dos de sus discípulos, en un campo llamado Campo de las estrellas, lo que hoy se conoce como Compostela.

El obispo de Iría Flavia Teodomiro, visita la corte Ovetense de Alfonso II el Casto, para informarle de tan fenomenal suceso.

El monarca organiza un viaje a este lugar rodeado de sus principales nobles, y al llegar al citado "Campo de Estrellas" (Compostela) manda la construcción de una pequeña iglesia de estilo asturiano.

Esta fue la primera peregrinación a Santiago por el camino primigenio hoy llamado  camino  Primitivo y Alfonso II se convirtió en el primer peregrino en hacer esa ruta.

Alfonso da cuenta a Carlomagno de tan importante descubrimiento y éste lo propaga por toda Europa.

El rey Alfonso manda trasladar del Monsacro el arca con las reliquias a la cámara santa que construyo en la  catedral de Oviedo.

Esta arca contenía tal número de reliquias y de tal importancia que los peregrinos que iban a visitar la tumba del apóstol, veían necesario venerar estas reliquias en la catedral de Oviedo, convirtiéndose en el segundo lugar más importante de peregrinación, dando lugar al Camino del Salvador.

Encuentro tres  motivos principales para que una persona emprenda la decisión de convertirse en peregrino, la devoción, la penitencia y la aventura.

En la edad media muchos eran los peregrinos que por devoción hacían este camino, pero no eran la mayoría, ya que es muy difícil, tanto por cultura como por medios, que alguien abandonase todo, para afrontar el camino.

La mayoría de los peregrinos lo hacían por penitencia.

Una gran parte de los peregrinos serian reos de graves pecados, obligados por la fuerza a vagar de iglesia en iglesia hasta ver redimida su culpa.

La vida de esos peregrinos no podía ser más dura, afrontando el camino a expensas de la caridad.

A muchos de ellos se les prescribía efectuar la peregrinación observando el ayuno, solo comiendo agua pan y legumbres, a excepción de los días festivos.

Aventureros, penitentes o devotos, los peregrinos se veían expuestos a innumerables problemas en su camino.

Empleaban varios meses en realizar ese camino, lo que servía en algunos casos para curarse de la enfermedad que traían al haber comido en sus países pan infectado por el cornezuelo del centeno y atribuyendo el milagro a la propia peregrinación, lo que daba lugar al aumento de peregrinos.

Otros muchos  peregrinos enfermaban y requerían los cuidados en los hospitales de peregrinos que por el camino encontraban.

Desde todas partes de Europa venían peregrinos a España y es en el siglo XII cuando aparece la primera guía del Camino, el Códice Calixtino que narra el viaje que hizo Calixto II, desviándose por las provincias de Vascongadas y Asturias.

En él narra historias de remotas montañas y de hombres feroces que aparecen por todas partes para hacer daño, de senderos inaccesibles entre peñascos, maleza y lugares desiertos, otras veces imponen fuertes  tributos en los portazgos insultándoles y golpeándoles si se negaban a pagar.

Por ello es fácil suponer que en la edad media las peregrinaciones colectivas eran  más frecuentes que en siglos posteriores.
Es de imaginar que a Oviedo llegaran en tropel, entrando por los barrios de San Lázaro y San Cipriano.

Una gran cantidad de curiosos irían a  esperar la llegada de los peregrinos y los acompañarían en la entrada de Oviedo por la actual calle de Cimadevilla, acompañados de candelas y metiendo cierta bulla que no agradaba mucho a los escasos vecinos de la tranquila ciudad de Oviedo.

Imaginémonos la llegada de estas caravanas de peregrinos a una ciudad que apenas tenía 900 vecinos.

Los peregrinos, fatigados por el viaje, cubiertos de sudor y de polvo, entonando sus rezos y cánticos, hablando entre sí a veces en lengua extranjera con sus capas, sombreros  y bordones.

Muchos irían a hospedarse  en el hospital de San juan, mientras que otros lo harían en los distintos hospedajes de la ciudad.

A la mañana siguiente los peregrinos se dirigían al templo del Salvador y a la Cámara Santa a venerar el famoso tesoro de las reliquias.

Desde el siglo XVI conocemos la existencia de ciertas esquelas con el inventario de las reliquias, que se repartían a los peregrinos y que eran un importante testimonio de haber realizado el Camino del Salvador.

La importancia en el siglo XVI de la peregrinación a Oviedo la podemos comprobar al leer en documentos que en 1.591 se repartieron en Oviedo 29.310 buletas, que eran esas esquelas con la relación de las reliquias y que era la misma cantidad de peregrinos que llegaron a Santiago ese mismo año.

Además de las conchas de latón, plata y oro que los peregrinos compraban en sus tiendas, también se adquirían unas cruces de plata, que eran una perfecta imitación de la Cruz de los Ángeles, en muchas ocasiones iban pendientes de los rosarios que se vendían en Oviedo y que les acompañaban en sus rezos durante el camino.

Realizados los actos de veneración, los peregrinos continuaban su camino hacia Santiago de Compostela por el Camino Primitivo.
Son esos peregrinos, sobretodo franceses, los que acuñaron  el dicho:

“El que va a Santiago

Y no va al Salvador

Visita al criado

Y olvida al señor”


Trasladémonos a la actualidad.

Observamos que pasados los siglos los motivos de la peregrinación han ido cambiando sustancialmente y también los peregrinos.

Seguimos encontrando el motivo religioso como la opción mayoritariamente reconocida al obtener la Compostela, pero acompañado de diversos motivos  culturales y sobre todo, de reto personal, al vernos capaces de superar las dificultades que el camino nos ofrece cada día, unido al ambiente de complicidad peregrina que nos convierte en mejores personas haciendo el camino.

Sea cual sea el motivo por el que empezaste el camino, éste desaparece y se diluye día a día pasando a ser secundario, para dar lugar a otra persona nueva al llegar a Santiago.

Espero que las peregrinaciones a San Salvador vayan en aumento y se reconozca este camino por los valores históricos y  culturales que nos ofrece.

Yo, que he recorrido muchos caminos, os puedo asegurar que no existe mejor manera de llegar a Santiago, que venir desde León a Oviedo por el Camino del Salvador y continuar por el Camino Primitivo.

Los mejores embajadores de este camino son los peregrinos que por aquí pasan y así lo cuentan por todas partes.

Termino con el saludo peregrino que se conserva desde la edad media  hasta nuestros días.


¡¡¡¡ ULTERIA ET SUSEIA!!!!


lunes, 11 de febrero de 2019

Camino Olvidado a Santiago


               CAMINO OLVIDADO

Durante Siglos este fue el camino utilizado por los peregrinos que iban a venerar la tumba del apóstol Santiago desde su descubrimiento en el año 813 hasta bastante avanzado el siglo XIII.

En este recorrido te llenaras de historia a través de antiguas villas romanas, descubrirás el patrimonio arqueológico con los menhires, castros, puentes, mezquitas, ruinas de antiguas ciudades, miliarios, castillos, murallas y torreones defensivos, palacios y distinta arquitectura popular, y todo ello a través de los mas bellos paisajes que nos ofrece su patrimonio natural, nuestros sentidos quedaran llenos de color, silencios y murmullos del viento y el agua.

En este camino podrás disfrutar de la naturaleza de los bosques más exuberantes, caminarás a la orilla de ríos y cascadas por calzadas milenarias, atravesarás parajes de pura montaña con senderos esculpidos en la roca, podrás imbuirte en la historia con la mayor representación del románico que puedas imaginar.

Si estáis interesados en saber más de este camino, en la página de Facebook de la Asociación Leonesa del Camino Olvidado podréis descargaros la guía de etapas de este precioso camino y obtener toda la información: 

https://www.facebook.com/Asociaci%C3%B3n-Leonesa-del-Camino-Olvidado-638038153073918/

 Si lo que buscas es un camino que te haga sentir, este es tu camino.

¡Ulteia et Suseia¡!!!!!

domingo, 8 de julio de 2018

Monreal - Puente la Reina/Gares

Etapa larga de algo más de 30 km en la que se juntan los tramos navarro y aragonés del Camino Francés, aunque no voy a hablar de los últimos kilómetros, porque ya lo hice en esta entrada, en la que hablé de la preciosa y enigmática ermita de Eunate, de Obanos y de Puente la Reina.

Hay 8 pueblos intermedios, aunque la mayoría no cuentan con servicios. Para mí resulto una etapa ingrata, aunque no hay que tenerlo en cuenta, porque hizo bastante calor, no pude ver el interior de ninguna iglesia, me perdí en un cruce y recibí una mala noticia, por lo que, pese a ser la última etapa que recorrí del Camino Francés por Aragón, es de la que tengo menos recuerdos, por lo que pido a los que la hayáis hecho que enriquezcáis esta pobre entrada con vuestros comentarios.

Los primeros 13 kilómetros son entretenidos y agradables para la vista, por la ladera de una montaña, con subidas y bajadas, pero no excesivamente duras. Poco después de haber andado 4 km, el Camino bordea la localidad de Yárnoz, que cuenta con una torre medieval.



Después de 1,5 km, bordeamos el siguiente pueblo, Otano, y seguimos andando hasta el bonito pueblo de Guerendiáin, al que llegamos después de haber andado algo más de 9 km desde nuestra partida.


Tras un rompepiernas de casi 4 km, llegamos a Tiebas, mencionado en el Codex Calixtinus y el primer pueblo con bar de la etapa. Entramos pasando junto a las ruinas de un castillo del s. XIII y, una vez dentro, observamos la interesante iglesia de santa Eufemia, de estilo gótico rural.



A partir de aquí, la etapa tiene un relieve mucho más fácil, aunque también es más sosa, al transcurrir mayormente por pistas agrícolas y algo de asfalto. Los siguientes pueblos son Muruarte de Reta, situado 4 km después de Tiebas y, poco más de un kilómetro después, Olcoz que, además de tener bar, tiene patrimonio interesante. Concretamente, su torre medieval y la portada de la iglesia de San Miguel, que es una réplica de la de Eunate, pero como si fuera su espejo.  




Casi 5 kilómetros después llegamos a Enériz, en donde podemos ver su iglesia de Santa María Magdalena y, si hay suerte (yo no la tuve), contemplar su interesante retablo. 



A partir de este momento, ya quedan unos 3 km para llegar a la ermita de Santa María de Eunate, 5 km para Óbanos (¡no hacer caso a las guías que sugieren la posibilidad de rodearlo sin entrar en él!) y 8 km para la meta en Puente la Reina. Sobre estos lugares, me remito a la entrada que he enlazado antes.

Saludos cordiales y buen Camino,